Todo sobre los bancos e inversiones.





En el siguiente video, Sara Pérez Frutos de Dracon Partners nos explicara brevemente las distintas opciones que tenemos para invertir nuestros nuestros ahorros, en especial en esta época de crisis. El contenido de este video es simplemente orientativo, y debemos recordar que la decisión de donde invertir depende solo del inversor.



Las SICAV son Sociedades Anónimas acogidas a la legislación específica de Instituciones de Inversión Colectiva, que gozan de importantes ventajas fiscales, transparencia operativa y gran flexibilidad de inversión.

Este producto es el instrumento idóneo para aquellos inversores o conjunto de inversores con objetivos comunes que deseen preservar independencia y mantener la capacidad de control sobre sus inversiones.

Está diseñada para un horizonte temporal a medio y largo plazo, pero con absoluta liquidez en todo momento, y una filosofía de inversión flexible en función de las variaciones del mercado y los cambios en los objetivos de los accionistas.

Las SICAV deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Número de accionistas igual o superior a 100.
  • Limitaciones a las inversiones.
  • Capital variable entre el mínimo y máximo fijado estatutariamente.
  • Capital mínimo 2.400.000 euros, totalmente suscrito y desembolsado.
  • La constitución, aumento de capital, fusión y escisión de estas sociedades gozan de exención en la modalidad operaciones societarias del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
  • Tutela y control de la CNMV y Dirección General del Tesoro y Política Financiera.
  • La gestión de la SICAV la puede realizar la propia sociedad anónima o puede encomendarse su gestión a una sociedad gestora.
  • La SICAV puede realizar operaciones con acciones propias sin tener que cumplir con los requisitos impuestos por la Ley de Sociedades Anónimas.

Tiene una serie de restricciones a la hora de invertir el capital:

  • Coeficiente de control: No más del 5% de los valores deben de ser emitidos o avalados por una misma entidad.
  • Coeficiente de inversión: Al menos el 90% del activo estará invertido en valores mobiliarios admitidos a cotización en mercados organizados reconocidos oficialmente.
  • Coeficiente de Liquidez: Mínimo 3%.
  • Coeficiente de diversificación: No más del 5% de su activo invertido en valores de una misma sociedad. Este límite queda ampliado al 10%, siempre que el total de las inversiones de la SICAV, en valores en los que se supere el 5%, no exceda del 40% del activo de la misma.

Su regulación jurídica se sustenta en:

Según informan diversos medios, que citan los últimos datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en España, 439.395 ciudadanos invierten mediante estas sociedades. En la CNMV están dadas de alta 3.347 Sicav, que cuentan con un patrimonio total de 24.943 millones de euros.

Actualmente este vehículo de inversión es uno de los más utilizados por personas con grandes capitales. Otro vehículo muy atractivo para estas personas es el UNIT LINKED.



Los clientes bancarios pagan de media 274,77 euros anualmente en concepto de comisiones, una cantidad que, según denuncia la asociación de usuarios de banca Adicae, ha aumentado un 60% en los últimos cuatro años y continúa creciendo "de manera alarmante" en "plena crisis".

En un estudio de esta asociación, en la que se han analizado 44 bancos y cajas de ahorros, se destaca que el usuario se gasta de media 75,48 euros en el mantenimiento de su cuenta corriente y 57 euros en el de su libreta de ahorros, mientras que desembolsa 64,91 euros por las tarjetas de débito, 52,77 euros por las de crédito y 24,62 euros por transferir su dinero de una cuenta a otra.

Adicae denuncia además que según el estudio ha habido una "alarmante" subida de comisiones bancarias durante junio y julio, en concreto por parte de 35 entidades.

El aumento de comisiones, destaca, se produce en la mayoría de los casos sin previo aviso a los usuarios, incumpliendo la obligación de comunicación previa al cliente de modificación de comisiones.

Ante esta situación, Adicae reivindica una regulación "justa y razonable" de las comisiones, así como la presencia de los consumidores en el sector bancario a través de un organismo colegiado que asesore e informe en asuntos relacionados con el crédito y la transparencia en las operaciones financieras.



A la hora de pedir un préstamo hipotecario, algunos bancos casi piden primero un aval bancario antes de interesarse por el nombre o DNI del ciudadano. Para ser candidato a conseguir una hipoteca no basta con dar muestras de solvencia, sino que es necesario contar además con un buen respaldo económico que pueda soportar la deuda en caso de que el titular de la misma se vea afectado por turbulencias económicas. Desde 2007, cuando estalló la crisis financiera actual, la morosidad ha pasado de estar en el 0,40% a alcanzar el 4,14% a cierre de febrero de 2009. De ahí que los bancos hayan subido el listón de exigencias para prestar dinero. Ya no se conceden créditos que financian el 100% de la vivienda, que supongan pagar más del 40% de los ingresos que recibe la unidad familiar al mes, o que no cuenten con un aval hipotecario.

En muchas ocasiones, son los padres los que avalan a sus hijos para asegurar a las entidades financieras que éstos cuentan con un sólido respaldo financiero. No obstante, es habitual que los propios avalistas desconozcan hasta dónde llega su compromiso y cuál es de verdad su papel como máximos responsables del préstamo en caso de impago por parte del titular. Esta figura también ha sufrido cambios en lo últimos tiempos y, ahora, el título de avalista sólo se consigue si se supera un difícil examen en el que se demuestre su capacidad financiera.

¿Qué es un aval hipotecario?

Los tipos de avales son numerosos pero el más conocido y popular en estos tiempos de incertidumbre económica es el aval hipotecario. Esta figura no es material sino física. Puede definirse como la persona que voluntariamente garantiza el pago de un préstamo si los titulares y benefactores de la vivienda no pueden hacer frente a los pagos comprometidos. Actúa como un fiador o un garante de que el banco o caja de ahorros recibirá las letras mensuales establecidas. Es, por tanto, una persona que asume un riesgo, ya que debe demostrar que cuenta con bienes y con capacidad financiera suficiente como para poder hacer frente al pago de las cuotas. Será quien afronte la totalidad del pago de la hipoteca cuando el titular no pueda pagarla.

Sigue leyendo »



Hace apenas un año, la crisis se veía como algo lejano e incluso etéreo. Se oía hablar de ella, pero muy pocos sabían dónde se encontraba realmente. Hasta que un buen día todo cambió. Ni la peor de las previsiones de los más agoreros coincidía con la situación que atraviesa el sistema bancario occidental en estos momentos. Ésta es una crisis contada en capítulos y cuyo desenlace no parece estar demasiado cerca. Todo comenzó con las ya famosas hipotecas basura norteamericanas, más tarde vinieron los temidos contagios del "virus subprime" a los bancos europeos, después las inyecciones de capital a la banca, la bancarrota de Lehman Brothers, el caso Madoff y la más reciente entrega: la intervención del Banco de España en Caja Castilla-La Mancha. Y lo peor es que parece que la manchega no será ni la primera ni la última de las cajas españolas que deberán ser rescatadas por el Banco de España.

La crisis parece no tocar fondo mientras que la desconfianza de los consumidores sobre la salud del sistema bancario español no deja de crecer. Vuelve a estar en boca de muchos aquello de "es mejor tener el dinero debajo del colchón". No es extraño que el recelo, el nerviosismo y el desconocimiento sobre el sistema de garantía que protege el dinero de los ahorradores españoles provoquen este tipo de reacciones. ¿Qué sucedería si nuestros bancos entraran en bancarrota? Afortunadamente, el nuestro es un sistema bancario sólido y más prudente y cauteloso que sus homólogos europeos e incluso mundiales, y por eso en España existen diversos organismos estatales que velan por el dinero que los ahorradores tienen depositado en bancos, cajas, aseguradoras y sociedades de valores.

¿Cómo funciona el sistema de garantía?

El sistema bancario español está diseñado para que en caso de que algún banco o caja de ahorros se declare insolvente sus clientes se encuentren respaldados y puedan recuperar sus ahorros, o parte de ellos. Y es por ello por lo que existe el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que además refuerza la solvencia y el funcionamiento de una entidad en dificultades con el fin de defender los intereses de los depositantes y del propio fondo. En realidad, bajo el paraguas del Fondo de Garantía de Depósitos funcionan tres fondos:

  • Fondo de Garantía de Depósitos para Establecimientos Bancarios (FGDEB).
  • Fondo de Garantía de Depósitos en Cajas de Ahorros (FGDCA).
  • Fondo de Garantía de Depósitos en Cooperativas de Crédito (FGDCC).

Sigue leyendo »